Coaching Ejecutivo

¿Qué es el coaching ejecutivo?

Son conversaciones que un ejecutivo realiza con un Coach Senior con el objetivo principal de identificar y trabajar los desafíos de aprendizaje individual del ejecutivo para ser más efectivo en su ejercicio profesional.

Las preguntas del Coach van abriendo paso a una nueva mirada hacia uno mismo, en un espacio de confidencialidad, confianza y compromiso con el aprendizaje.

 

 

 

¿Por qué contratar un coaching ejecutivo?

Las razones para elegir el coaching ejecutivo van más allá de la necesidad de corregir o resolver conductas problemáticas o problemas de bajo rendimiento a nivel individual. El coaching ejecutivo también se elige para desarrollar habilidades a nivel ejecutivo y necesidades de crecimiento que impactan a toda la organización.

Algunos de los motivos más frecuentes son:
• Desarrollar las competencias de liderazgo en personas de alto potencial.
• Mejorar las probabilidades de éxito en ejecutivos recién promovidos en su cargo.
• Desarrollar las competencias de liderazgo y gestión entre el personal técnico.
• Corregir problemas de conducta en el nivel directivo.
• Ayudar a los ejecutivos a resolver conflictos interpersonales entre sus empleados.
Hay situaciones en las que el cliente es la organización, que contrata el coaching para algunos de sus directivos, normalmente dentro del plan de desarrollo de talento. En otros casos, se trata del propio ejecutivo o profesional quien identifica la necesidad de acompañamiento y solicita coaching ejecutivo para sí mismo o miembros de su equipo directo.

 

Modelos Conceptuales

Trabajo con una mirada sistémica del individuo y de la organización, basada en modelos robustos y ampliamente validados en las organizaciones:

• Liderazgo adaptativo.
• Comunicación efectiva.
• Inteligencia emocional y relacional.
• Modelos de personalidad.
• Coaching intercultural.
• Mindfulness relacional.

Proceso del coaching ejecutivo

Todo proceso de coaching empieza con una sesión que podemos denominar de “descubrimiento”. Este es el momento en que tenemos una conversación para determinar y aclarar varios elementos que pueden incluir:

• Lo que el cliente está buscando en el proceso de coaching (en ocasiones se complementa con un diagnóstico previo: 360, MBTI, etc.)
• Qué es una relación de coaching y qué no es.
• Mi estilo como coach y cómo eso resuena con el cliente.
• Reglas de compromiso y funcionamiento: confidencialidad, el coaching es para el coachee, ¡y nadie más!
• Agenda y logística de las sesiones.
• Duración y frecuencia del proceso.
• Cómo se medirá el éxito del coaching.
• Acuerdo para seguir adelante.

En la mayoría de los casos, especialmente al inicio del proceso, las sesiones de coaching tienen lugar semanalmente. A medida que el proceso avanza, las sesiones se espacian en el tiempo, para que el coachee vaya poniendo en práctica los aprendizajes, tomando consciencia de sus progresos e identificando las dificultades que todavía necesita trabajar.